Dibuja tu propio mapa y haz que suceda.

Una mañana un viejo Cherokee le contó a su nieto acerca de una batalla que ocurre en el interior de las personas. Él dijo, «Hijo mío, la batalla es entre dos lobos dentro de todos nosotros». «Uno es Malvado –pereza, desgana, ley del mínimo esfuerzo, comodidad, conformismo, mantenerte en tu zona de confort. «El otro es Bueno – motivación, talante, inconformismo, sacrificio, esfuerzo, constancia, ambición. El nieto lo meditó por un minuto y luego preguntó a su abuelo: “¿Qué lobo gana?” El viejo Cherokee respondió: «Aquél al que tú alimentes.» (adaptado de un proverbio hindú) Como veis desde antaño, estamos expuestos, porque nuestra mente no es constante sino más bien dispersa, a situaciones en las que nosotros mismos apoyados por nuestros propios pensamientos negativos creamos etapas de desánimo y negatividad provocando en nosotros incluso inacción e incapacidad.

Es por esto que tener una estrategia o método a seguir para tratar de no entrar en esa espiral es fundamental para evitarlos, logrando así alimentar únicamente a nuestro Lobo Bueno. Es importante que empieces a observar y analizar cuando y por qué te vienen esos pensamientos negativos pues anulando o trabajando esas causas que lo provocan dejarán de aparecer tales pensamientos. Tener varios objetivos definidos, para distintos ámbitos como son el familiar, personal y laboral, y estar dedicado a ellos harán que esos lobos malvados tarden bastante en aparecer e incluso desaparezcan por completo. Deja tus decisiones para aquellos momentos del día que más motivado o receptivo te encuentres. Al igual que tenemos unos biorritmos de actividad a largo del día, donde según en qué momento de nuestra jornada estamos más capacitados y motivados por hacer una tarea u otra, lo mismo ocurre con la mente, depende en qué momento del día te encuentres estarás más disponible y receptivo para decidir según qué cosas, por eso aplaza para los momentos en los que estés más activo mentalmente la toma de decisiones.

Dejar la mente en blanco, para lo que previamente debes haber entrenado, y pensar en nada tratando así de evitar cualquier idea negativa que distorsione o se desvíe del objetivo previamente marcado, es otra estrategia que te ayudará a evitar los Lobos Malvados. Si por lo que fuere no eres capaz de desviar esos pensamientos negativos, atácalos cuestionándolos con preguntas positivas tratando de darles la vuelta y demostrándote que son pensamientos totalmente infundados y no te llevan a la realización personal ni al cumplimiento de tus objetivos o metas previamente marcadas.

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